Libertad y Determinación

Tradicionalmente la relación entre la libertad y la determinación ha sido un tema filosófico de primer orden, desde el debate teológico acerca del libre albedrío y la gracia hasta el debate de la autenticidad y la inautenticidad de los existencialistas del siglo XX. Siguiendo con la cuestión de la apuesta de Pascal y sirviéndome de la terminología y la reflexión del idealista alemán Fichte, desarrollaré una reflexión propia. images

Es necesario en primer lugar reseñar que existen dos formas de determinación, una negativa y otra positiva. La negativa, más extendida, es una determinación que viene de lo ajeno, de lo que no somos nosotros mismos. El determinismo es una filosofía de la fatalidad, del mundo de los engranajes en el que toda pieza es movida por otra y necesariamente tiene que moverse en el sentido en que lo hace, sin ningún espacio de decisión. Ante eso cabe la actitud estoica de la asimilación de la necesidad, una vez conocida, en la cual consiste la libertad. Por así decirlo, la libertad consiste en conocer que no somos libres.

Ante este tipo de determinación, parece que la libertad consiste en la indeterminación, en la libertad de elección. Allá donde haya un engranaje que no sirve a la todopoderosa necesidad, allá hay libertad.

Pero no sólo existe la determinación fatalista, sino que hay una determinación positiva, que es la auto-determinación o la determinación que viene de la propia libertad. Es la determinación a la que se refiere Fichte en los títulos de dos de sus escritos con la palabra “bestimmung”, que también ha sido traducida por “misión”, y puede ser entendida también como “vocación”. La auto-determinación es, según Fichte, la misión de los sabios y de los hombres en el universo.

Así pues, entiendo que la libertad no es indeterminación, falta de compromiso o ausencia de definición. No consiste en la libertad de elección, sino en la libre elección misma. O si se quiere, no basta con la posibilidad de elegir para ser libre, pues la libertad está en el acto de determinarse a través de la elección. Tenemos libertad de elección para poder ser libres, ¿queremos serlo?

Por Miguel Escobar

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